El británico de origen
judeoalemán Nicholas Winton tiene 105 años pero ese es solo uno de los récords
que logró en su vida. El otro es que salvó de los nazis a cientos de niños
judíos en la ciudad checa de Praga durante la Segunda Guerra Mundial. Y fu así
que la República Checa le otorgó hoy el premio “Orden del León Blanco”, el
máximo galardón de ese país.
Durante la ceremonia que
tuvo lugar en el Castillo de Praga, Winton reconoció que estaba
«encantado» de ser honrado con la Orden del León Blanco, según
informó la agencia nacional de noticias de Israel “Arutz Sheva”, al tiempo que
estaba sentado en su silla de ruedas junto a siete de los niños que había
rescatado.
«Estoy avergonzado
de que este hombres este siendo galardonado tan tarde, pero un proverbio checo
dice ‘Más vale tarde que nunca'», enfatizó el presidente de República
Cheva, Milos Zeman, durante la condecoración.
Winton habpia viajado a
Checoslovaquia durante la ocupación nazis cuando era un joven empleado de la
Bolsa de Valores de Londres.
En 1939, decidió hacer
algo ante lo que ocurría e ele territorio y fue así que se encargó de la salida de trenes que
transportaban unos 669 niños, la mayoría de ellos judíos, a Gran Bretaña,
salvándolos de ser encerrados en campos de concentración y de la muerte segura.
Además, intentó que otros
250 niños viajaran en un tren adicional tiempo después y justo el día en que
Gran Bretaña le declaró la guerra a Alemania, pero las fronteras ya se sellaron
y ninguno de los chicos fueron vistos de nuevo.
Los esfuerzos de Winton
le valieron el apodo de «Schindler Inglés «, en referencia a Oskar
Schindler, el empresario alemán que salvó a cientos de judíos polacos durante
la guerra.
Él guardó silencio sobre
su misión durante 50 años hasta que su esposa encontró pruebas de que en su
ático.
Fue nombrado caballero en
2003. Sus partidarios checos han solicitado en repetidas ocasiones para que
recibiera el Premio Nobel de la Paz.